Clínica Psicoanalítica Escuela de Psicoanálisis de los Foros del Campo Lacaniano |
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Valencia, Junio del 2000
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Contribución al debate: Una perspectiva
desde España Pilar Dasí |
(1) Jairo Gerbase,
Antonio Quinet, Sonia Alberti (2) Que tiene un
modo de organización concreto. (3) Periodo
preliminar, exploratorio, conclusión. Tercer texto de Colette Soler (4) Albert Nguyen |
La serie de
trabajos que están saliendo estos días por la IFCL llaman a la reflexión sobre la
Escuela, siguiendo el modelo que ha caracterizado a los Foros desde 1.998. A saber: que el
debate plantee los puntos candentes, como premisa para la conclusión. Estos puntos
candentes presentan diversos vectores que requieren la consideración a varios niveles: 1.- Un modelo de
Escuela que toma como referencia el Acto de Fundación. 2.- Unos
dispositivos que tienen su fundamento en la Proposición. 3.- Una
articulación local, regional, nacional e internacional que hay que inventar, ya que en
este punto no tenemos la referencia a J. Lacan, como enseñanza. 4.- Una experiencia
de funcionamiento de los Foros locales y su articulación en el ámbito internacional, que
recién comienza a desplegar su eficacia, pero tiene sus modos de organización definidos.
5.- Un deseo de
plantear un modelo inédito con relación a la experiencia inaugural, que articule tanto
la incidencia del discurso analítico con relación a los otros discursos, como la
salvaguarda del discurso analítico mismo entre los analistas, analizantes y no
analizados. Sobre las premisas
tengo solo que decir que son claras en el debate y en los criterios que se plantean. Es
respecto a los vectores mismos: Escuela, dispositivos, modo de asociación, consecuencias
del modo de funcionamiento en unos lugares y otros, y distinción entre Escuela y Campo
Lacaniano, donde se perfilan distintos planteamientos, en lo leído hasta ahora. Al respecto he
tratado de cernir mi reflexión, tanto desde una posición de extraterritoriedad,
necesaria a un planteamiento de Escuela Internacional, como desde una posición dictada
por los acontecimientos en España desde la creación de los Foros, pasando por el momento
de constitución de la IF, hasta ahora. Es decir, considero los vectores y las premisas,
pero también los efectos de un modo de plantearse las cosas, que son nuestros
antecedentes. Con relación a
ellos, tenemos el Colegio de Representantes y el Colegio de Delegados de la IF. Esas son
las estructuras mínimas que igualan a los países. Tenemos también las distintos modelos
que se han desplegado según las comunidades y las consecuencias que ya pueden leerse.
Respecto al modo de asociación en Brasil, sigo con interés los planteamientos y las
distintas posiciones(1), también respecto a Francia (2), Colombia, Venezuela, Argentina,
etc. pues lo que pasa localmente incide sobre el conjunto de la IF. Y al respecto,
pienso a la reciproca, que el modelo para España, nos incumbe a nosotros, pero también
nos hace responsables ante el conjunto de la IF y de la futura Escuela. Es importante
atender pues a los criterios de organización que se planteen --que se están planteando
ya y que cristalizaran en breve-- y es importante asumir la responsabilidad que nos
incumbe. Mi posición parte
de aceptar la temporalidad que Pierre Bruno y Colette Soler han concretado (3), lo que da
un marco de actuación muy preciso. En cuanto al modelo, después de estudiar con mis
colegas de Valencia los distintos textos presentados, Visión de Escuela y Visión de
Escuela continuación, de Colette Soler, me parecen impecables en su formalización. No
obstante, en mi opinión, dejan sin resolver a día de hoy, el eterno problema del gradus
y la jerarquía, que requiere más concreción. El tercer texto de Colette Soler,
recientemente aparecido en las listas tiene la virtud de la claridad expositiva, al
plantear una Asociación constituida a través de una transformación de aquellas ya
existentes y que incluiría dos finalidades distintas y correlacionadas del Campo
Lacaniano y del Discurso Analítico. Es en referencia a las dos direcciones que
asegurarían que cada uno tenga sus órganos propios, donde se ocupa de la
jerarquización. Creo que ahí está
la tensión del debate en el momento actual, pues todos estamos advertidos de las
consecuencias posibles en el marco de la Escuela y con relación a sus dispositivos, y por
tanto con relación al Discurso Analítico. Recojo del
"Acta de Fundación" del 64, los puntos mencionados por J. Lacan para cernir, a
la luz de los acontecimientos actuales, las sombras que hacen contrapunto a nuestro saber
sobre: la formalización de la transmisión del psicoanálisis, el uso del poder político
y la parálisis del pensamiento de la comunidad analítica consecuencia de la jerarquía
misma. Me parece también
interesante retomar el efecto que recoge de la experiencia tres años después el mismo J.
Lacan, pues dice sin paliativos que la jerarquía promueve el retorno del estatuto que
conjuga la emergencia narcisista y la astucia competitiva, contrario a los fines del
psicoanálisis, al producir un retorno de lo que el psicoanálisis mismo pretende
liquidar. Así pues, entiendo
que la Proposición es un intento de hacer emerger ese punto de real, sin ocultarlo, para
"captar en ese defecto la articulación que falta". En el 67, J. Lacan es mas
preciso respecto a como ser/volverse responsable del progreso de la Escuela. Ya no se
trata solo de que se ponga a prueba el interés, el deseo, etc., sino que la Escuela sea
el resultado de los vectores que J. Lacan plantea como elementos básicos: el cartel, el
pase, la permutación, etc. Así, mi pregunta
hoy, es qué disposiciones transitorias (qué núcleo inicial o que tipo de Colegio)
serán las mas adecuadas para la puesta en marcha después de este periodo de un año
escaso. Al respecto hay distintas posiciones. Y es en ese marco donde pienso que las
estrategias nacionales resolverán o no, las tensiones inherentes a la estructura misma
asociativa. La Charte de
la IF deja, en mi opinión deliberadamente, ese lugar como vacío y por tanto tiende a
llenarse de una manera más o menos excesiva según los talantes y las predisposiciones
(4). Colocar en el centro de la experiencia de Escuela la causa analítica misma, implica
para mí, que sus dispositivos se orienten por la forma discursiva que la puede hacer
emerger y aun llevar a comandar, si la experiencia se atiene a sus reglas mínimas. Esto
no es un acto de voluntad, sino un acto que nace del deseo, cuando este no se enreda en
las pasiones. Para que sea
posible actuar sobre lo imposible, el dispositivo mismo debe dictar las reglas acordes a
los objetivos, pues la tendencia del ser hablante es hacer trampas a sus mismos
propósitos. Freud dixit y Freud mismo lo experimentó en su diseño de la IPA. La Escuela implica
en mi opinión, echar mano de la imagen del grano de arena, que hace montón y no todo, y
su experiencia no debería ser tributaria de cálculos políticos, mas allá de lo
necesario para la puesta en marcha de los dispositivos y el análisis de las formas
organizativas subsidiario de lo discursivo, de los textos institucionales y de las
herramientas que la teoría y la clínica analítica nos proporcionan. Pero quizás eso
sea sólo un nuevo ideal, por lo tanto, el acto invita a la concreción. Planteo a mis
colegas de toda España un intento de dialectizar los problemas, donde la discrepancia
organizativa quede articulada de tal modo que no haga obstáculo a las promesas que la
Escuela de Lacan nos invita a desplegar para cada uno y para la comunidad analítica. Alejemos de
nosotros el modelo: enemigo exterior, enemigo interior y constitución de mayorías,
minorías que hace vascular el poder, desde el modelo de la guerra al que estamos
acostumbrados. Sé que no hay un modelo de la paz con muchos adeptos, de la misma manera
que no ha triunfado nunca un periódico que de buenas noticias. Eso es notorio, si
exceptuamos a la experiencia analítica, que sí fabrica un modelo que lejos de la
complacencia ignorante, produce un alegre saber (gaya ciencia). Un saber que se refiere
fundamentalmente a que hacer con nosotros mismos. Es ahí donde
convoco a mis colegas en lo colectivo y aunque tengo algunas ideas al respecto, aspiro a
una respuesta para que el no todo, se refiera a la diferencia entre un grupo y la Escuela
como plantea Lacan y no a la exclusión de algunos que lleva a una metonimia imparable. Con relación a
este punto, una cuestión se perfila anterior e imprescindible de ser abordada si no
queremos caer en la impostura. La situación actual de los Foros en España es de una
enorme fractura ocasionada por el modo de plantearse la AeFCL -ahora AePCL-- que se
encontró con el cuestionamiento de muchos colegas y de cuatro Foros pertenecientes a la
IF, y no supo o no quiso reconducir sus posiciones. Esta situación se
puso en evidencia con la creación de FeRCL (Foros en Red del Campo Lacaniano en España)
cuya finalidad discreta ha sido sostener el deseo de los miembros de los Foros con
respecto a la IF, al tiempo que se cumplía el objetivo de hacer red entre las distintas
comunidades españolas sin que lo político viniera a entorpecer a lo analítico y sus
lazos entre colegas. FeRCL en España sostiene el Campo lacaniano porque sostiene los
Foros y sus Espacios Escuela, tal como la firma de la Charte lo requería como
pacto y compromiso. Es cierto, que si
bien los miembros de los Foros entraron a formar parte de la IF en tanto que
pertenecientes a un Foro cualquiera, una Asociación requiere la adhesión de cada uno,
pero también es bien cierto que la puesta en marcha de un proyecto nacional, requiere de
los acuerdos mínimos de los iniciadores del movimiento de los Foros en su conjunto, en el
ámbito nacional y en el ámbito local. Y más en una realidad social como la española,
donde las comunidades autónomas son su fundamento. Soslayar esta cuestión, ya trajo
graves problemas en el pasado. Ese el punto de impasse
y si leo bien, las cosas no tienden a mejorar. Es decir, aún con la experiencia del pase
que proporciono a los españoles la AMP, España sólo estará en condiciones de
articularse en los dispositivos de Escuela cuando no prevalezcan las diferencias
políticas por encima del discurso analítico. Las diferencias requieren la posibilidad de
ser dialectizables cuando en el horizonte esta la Escuela. Se trata entonces,
para todos, de analizar los propósitos de la AePCL teniendo en cuenta la realidad de los
acontecimientos que ya se han producido y también de que FeRCL concrete qué está
dispuesto a asumir respecto a los dispositivos existentes. Por lo que sé, el día 19 de
Junio las cosas habrán dado un vuelco y podría ocurrir que nos presentemos ante la
comunidad internacional con dos Asociaciones que se pretendan nacionales y con muchos que
no se adscriban ni a la una ni a la otra. Esa es la tendencia. No la juzgo, la constato y
por ello el modo de operar se juega en ese nuevo contexto. Y es por eso que la
conclusión, invita ya a concretar el campo que sostenemos. Los ejes: pase y
formación, muchas veces mencionados estos días, obligan a plantearse que en las
condiciones actuales de nuestra comunidad en España, se podría transformar de nuevo lo
referente a los dispositivos de Escuela, en la consideración subliminal o no de lo
político, de lo epistémico, de la promoción mas allá del momento clínico del pase,
que tanta tinta y tantas consecuencias ha tenido en la historia del movimiento
psicoanalítico en los últimos seis años. En mis reflexiones
tampoco me hago muchas ilusiones, ni me engaño sobre las posibilidades reales, es por eso
que más allá de mi deseo de una posible reordenación de las condiciones de la AePCL y
de FeRCL que haga posible el planteamiento de Escuela en España (subrayo en España y no
de España) separo en mi consideración FCCL, FCL y Escuela del Campo Lacaniano, de manera
que sea posible abordar parcialmente las cosas, planteando las condiciones mínimas de
posibilidad real para todos. Pierre Bruno, en su
análisis de la situación, escribe que lo importante no es quien será parte de la
Escuela, sino porqué. Pues bien, yo entiendo que es tan importante el quién como el por
qué y eso porque no se entenderían las razones por las cuales podría haber un juicio de
atribución sobre el verdadero o falso deseo de Escuela, tal como Lacan la concibió.
Además si cada uno de los miembros de cada Foro, aplico su compromiso personal con el
Campo Lacaniano, firmando la Charte y nombrando a sus delegados y representantes,
no se entendería por qué las premisas y las consideraciones pudiesen ser otras. Otra cosa bien
distinta es el pase y por consiguiente el AE, que incumbe a lo intimo de cada cual y el
AME, que será nombrado por las instancias concernidas. Y es a ese respecto que debemos
ser cuidadosos en el modo de pensar los dispositivos, que yo he llamado más arriba, las
disposiciones transitorias de puesta en marcha. La cuestión de
fondo es saber si el Campo Lacaniano surgirá de las asociaciones nacionales, tal y como
algunos pretenden, o por el contrario, será la estructura legal de la IF quien le dará
marco. Yo abogo por lo segundo, por el momento, por la razón de que cualquier instancia
nacional tiene que nacer del consenso entre los distintos Foros existentes. Respecto a la
Escuela, si tomamos como premisa, los órganos del gradus como distintos a la
dirección, algo de luz se dibuja ya en el camino de lo que Colette Soler ha llamado,
conclusión fundada, y a la que da un tiempo para concluir, noviembre del 2001. Continuará. http://users.skynet.be/Polis/forums/fordasi1es.htm |